Lenguaje Kinésico Caracteristicas Principales del Lenguaje

El lenguaje no se refiere solo a lo que decimos o a lo que podemos escribir en los diferentes idiomas que existen, pues también a través del cuerpo se pueden expresar mensajes que están más allá de las palabras y de lo que estas pueden transmitir a los demás.

Es así que el lenguaje corporal, dentro del cual se encuentra el lenguaje kinésico, es una parte fundamental de la comunicación humana, pues los elementos no verbales resultan indispensables para comprender los mensajes que nos transmiten otras personas, así como para comunicarnos con ellas en un nivel más profundo.

El lenguaje del cuerpo      

Lenguaje Kinésico

Nuestro cuerpo habla y transmite mensajes que entran en el campo de la comunicación no verbal, tanto a través de movimientos y gestos como de pausas e inflexiones en la voz que, procesados por el cerebro, a veces incluso a un nivel inconsciente, se convierten en signos capaces de transmitir emociones y dotar de sentido a los mensajes orales.

A su vez, el lenguaje kinésico se refiere exclusivamente al uso gestos realizados con las manos o el resto del cuerpo y a las expresiones faciales, es decir a todas las posturas y movimientos corporales que comunican un mensaje. De allí su nombre, pues el prefijo de origen griego kines se refiere a movimiento.

Este tipo de lenguaje está ligado de forma muy estrecha al sentido del tacto, pues muchas veces los gestos corporales que utilizamos implican tocar a nuestros interlocutores, sobre todo si existe cierto nivel de confianza, por lo cual el contacto físico y las caricias también forman parte de este tipo de lenguaje.

Según la Programación Neurolingüística o PNL, este sería uno de los canales a través de los cuales los seres humanos transmitimos y recibimos información, incluido el afecto. Para las personas en las que este canal predomina sobre el visual o auditivo, se determina una tipología kinestésica en su forma de relacionarse con el mundo.

Características e importancia

El lenguaje kinésico se caracteriza por ser inmediato e inconsciente, por lo que ocurre de forma automática mientras hablamos y casi siempre escapa al control voluntario y consciente, por lo que estaría relacionado con contenidos inconscientes y pulsionales que nos llevan a relacionarnos con los otros de una forma particular.

Incluso, algunas investigaciones han determinado que este tipo de lenguaje en parte tiene un origen biológico y que está determinado por la configuración genética de la especie. Aunque, esto no quiere decir que en ocasiones no se pueda producir de forma deliberada para generar un efecto específico en las otras personas.

Por otro lado, su universalidad está cuestionada ya que los investigadores han tomado posiciones contradictorias sobre la misma. Puede decirse que en gran parte resulta universal, pero hay ciertos gestos cuyo significado varía de una cultura a otra, al ser interpretados de acuerdo a diferentes patrones socio-culturales.

Además, este tipo de comunicación resulta de suma importancia para el desarrollo humano, debido tanto a las claves emocionales que transmite así como a la implicación del tacto, el cual es indispensable para la salud psicológica de los bebés y su óptimo desarrollo.

¿Cómo se manifiesta?

El lenguaje kinésico lo manifestamos a través de las expresiones faciales y las expresiones corporales, las cuales pueden producirse solas o en compañía de algún mensaje oral.

Las primeras, implican movimientos de los músculos del rostro y la mandíbula para generar movimientos con los ojos, las cejas y la boca, los cuales en conjunto permiten expresar y transmitir algún estado anímico.

Aparte, según las investigaciones del psicólogo Paul Ekman, las expresiones faciales que corresponden a las emociones básicas como la alegría, la tristeza, la ira, el miedo y la sorpresa, son universales y están presentes en toda la especie humana.

Por otro lado, las expresiones que realizamos con nuestro cuerpo pueden ser un complemento para las expresiones faciales. Los movimientos de la cabeza se tratan de giros o inclinaciones de la misma, los hombros pueden levantarse y luego relajarse para transmitir indiferencia.

Los gestos de los brazos y las manos suelen usarse en conjunto para enfatizar un mensaje mientras se habla, para acariciar a los demás así como para expresar diferentes sentimientos, desde la apertura hasta el disgusto.

Las piernas y los pies pueden moverse de forma continua para expresar nerviosismo o impaciencia. Mientras que combinados, todos estos gestos pueden expresar mensajes muy variados.

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